ESPECIAL

Empresarios de la Sierra Sur analizan el presente y el futuro de su comarca

Inma Castillo

La sostenibilidad y el emprendimiento fueron los ejes centrales de otra de los ‘Encuentros de Jaén en futuro’, promovidos por IDEAL y Caja Rural de Jaén

De izquierda a derecha; José Luis Adán, Manuel Gallego, Joaquín El Pozo, Matías Pareja, Patricia Moya, Mª Josefa Ruiz, Ángela Sánchez, Víctor Serrano y Mª José Jiménez

El municipio frailero acogió otra edición de ‘Encuentros de Jaén en Futuro’, promovidos por IDEAL y Caja Rural de Jaén, esta vez dedicado a la comarca de la Sierra Sur. El recién creado Balneario de Frailes acogió la mesa en la que participaron varios empresarios, de gran peso en sus sectores, que se reunieron para desayunar y charlar sobre empresas, emprendimiento, innovación y mucho más, moderados por José Luis Adán, delegado de IDEAL en Jaén.

La comarca de la Sierra Sur es conocida, entre otros elementos, por su rica gastronomía y sus hermosos parajes. Como su nombre indica, se sitúa al sur de la provincia y está formada por diez municipios que le dan un gran valor y que le aportan mucha riqueza.

Delante de un buen desayuno, los empresarios que se reunieron dieron buena cuenta de su labor como empresa y de las ventajas y oportunidades que ofrece la comarca.

Uno de los participantes en la mesa y que además fue la anfitriona del encuentro fue Patricia Moya, directora del Balneario de Frailes. Un proyecto de viviendas colaborativas, destinadas a personas mayores de 50 años. Nació con una cooperativa de fondo, gracias a la cual se terminaron las instalaciones de un edificio que está sobre suelo público con una concesión de 40 años. «A partir de ahí los 90 socios que forman la cooperativa fueron los que crearon este negocio y esta idea de proyecto», señaló Moya. Cada persona tiene su habitación privada, que es está equipada como un pequeño apartamento, y luego dispone de todas las instalaciones comunes como sala de televisión, cafetería o gimnasio, entre otras. Se complementa, además, con una serie de actividades diarias «para que puedan tener esa compañía y, sobre todo, evitar la soledad no deseada», tan propensa en el medio rural. «Aunque en este medio todavía falta romper un poco la barrera con el mayor porque aún prefieren quedarse en casa». La mayoría de socios son de Frailes y Alcalá la Real. También hay, en menor medida, de otros municipios como Alcaudete o, incluso, de Barcelona. Patricia Moya también ofreció este modelo para personas que tengan problemas de acceso a la vivienda.

Todos los empresarios coincidieron en las potencialidades que tiene la Sierra Sur

Emprendimiento

Otro de los tertulianos del desayuno fue Joaquín del Pozo, de Jopami Market SL. Es un emprendedor que lleva poco tiempo con la empresa pero con una gran trayectoria en el sector. Tiene una empresa minorista de alimentación de la marca Carrefour. Comenzó siendo empleado de Carrefour y ha estado en la empresa 21 años. Ha pasado por todas las áreas, desde auxiliar hasta director. «En 2019 me aventuré al tema del emprendimiento y cogí mi primer franquiciado en Granada», contó Del Pozo. Ahora tiene otros dos más en Málaga y en Marbella. «Mi ventaja es que vengo de dentro, conozco todos los procesos y sé gestionar el supermercado». Aseguró que está teniendo un gran éxito y ya tiene nuevos proyectos en mente, como crear un Carrefour exprés rural. Es un tipo de supermercado diferente a los que hay en las ciudades, que son más de paso. Tiene 42 empleados. «La plantilla es muy importante y es necesario consolidarla, por eso tengo la mayoría con contrato indefinido».

Del mismo modo, una de las bases de estas mesas es que el grupo de empresarios sea plural, aunque se pueda coincidir en algunas cosas, o problemas, como la falta de mano de obra, que es un problema recurrente en todas los encuentros que se han realizado.

En tercer lugar, tomó la palabra Matías Pareja, dueño de Oleotocón SL. Se constituyó hace 20 años como una empresa agrícola. Viene de una familia de agricultores y al comprar una finca más grande crearon la empresa. «Desde ahí venimos a trancas y barrancas, gracias a los bancos, hemos llegado hasta hoy», aseguró Pareja. Tras unos años comenzamos también a fabricar nuestro propio aceite. «Ya hicimos una fábrica en los años 90. Pero yo después compré una finca y una fábrica y seguí la trayectoria industrial». Pareja, como toda persona que se dedique al campo, teme mucho a los tiempos de sequía, como los que tenemos a día de hoy. Es algo que afecta mucho al campo y a la economía de las empresas que viven de él. El empresario tiene varias marcas de aceite propias como Azaharoliva, Oleotocón y El Mármol. Con esta última fue con la que empezó, proveniente de un cortijo que se encuentra en Alcalá la Real. «Las ventas no son tan grandes como quisiéramos porque solo vendemos AOVE, no hacemos ninguna mezcla». En este sentido, depende mucho del precio del mercado y vende mucho fuera de España. Al igual que otros empresarios del sector, Matías Pareja también vende aceite temprano. «El único inconveniente que le veo es que te sobre, porque si no te cuesta el dinero». Su negocio se encuentra entre Jaén y Granada, provincia en la que asegura que tiene mucha variedad de olivos, que le dan una gran riqueza al aceite verde. Cuenta con alrededor de 40 jornaleros en la época de la aceituna y tres durante todo el año.

Otro de los empresarios reunidos el pasado martes en el Balneario de Frailes fue Manuel Gallego, presidente de Maderas Gallego, dedicada a la elaboración de envases de madera para frutas y hortalizas. Se encuentra ubicada en Frailes y opera en Andalucía y Extremadura. «El motivo de que estemos en tantos sitios es para cerrar círculos», expuso Gallego. Se implantan en los lugares que hay cosecha de algo a lo largo del año, como la fresa en Huelva, por ejemplo. Gallego cree que el monocultivo del aceite debería tener más variaciones y extenderse a más si fuera posible. La razón por la que se ubica en Frailes es por que le viene de familia. Manuel Gallego viene de una familia industrial. Ha habido cerámica y después carpintería, para complementarse con la cerámica. Esto se fue abandonando poco a poco. Aprovechando la gran cantidad de materia prima que había en la zona surgió la idea de entrar a hacer envases de madera. «Eso lo hizo su padre, ya van por una tercera o cuarta generación». Poco a poco se fue extendiendo hasta llegar lo que es hoy. Un momento en el que está empezando a tomar las riendas del negocio su hijo. «Nuestro sector en esta época tiene una situación muy complicada, con unos márgenes muy estrechos, por lo que, para resolverlo tenemos muchas sinergías de unas empresas con otras». Incluso tiene con empresas de transportes para poder llegar a sitios que antes era imposible.

Destacaron la necesidad de mejorar las comunicaciones con una autovía

Sostenibilidad

Finalmente, entre los empresarios asistentes se contó con la presencia de Víctor Serrano, presidente de Bandesur Alcalá, quizás la más reconocida fuera del territorio de la comarca de la Sierra Sur. Es una empresa que lleva en el mercado 25 años y que arrancó de cero haciendo un negocio industrial de envases para alimentación. Ese ha sido su negocio desde el principio, pero han ido añadiendo novedades, capacidades y han ido diversificando el producto. Empezaron a operar con un envase que estaban muy de moda entonces, las bandejas de corcho blancas. «Nuestro nombre siempre ha estado ligado al plástico pero con el apellido de sostenible. Somos un oasis dentro de la industria del plástico», señaló Serrano. Su producto estrella es las bandejas de plástico que están hechas con botellas de plástico recicladas. «Nuestros productos son completamente verdes, que le dan una segunda vida a muchas materias primas y se vende fuera muy bien». Lo que más le vende a ellos es la sostenibilidad. Han conseguido hacer una bandeja de corcho blanca que es capaz de biodegradarse a la misma velocidad que la madera. «Fue pionero en Europa». Actualmente también está diversificando en nuevos productos más allá del plástico. El desprestigio que ha tomado el plástico en los últimos años ha sido motivo de crisis para muchas empresas, pero para Bandesur ha sido una oportunidad para apostar por la sostenibilidad e imponerse en el mercado.

En representación de Caja Rural asistieron Mª Josefa Ruiz y Ángela Sánchez. La primera de ellas hizo alusión a la importancia de la colaboración entre las empresas y la banca. «Estamos con todos y queremos seguir ayudando en vuestros proyectos».

Por su parte, Ángela Sánchez aseguró que «el tejido empresarial es, más que el pulmón, el corazón, el motor de cualquier economía mundial haciendo una labor fundamental en el día a día».

Este año, organizan de nuevo ‘Encuentros de Jaén en futuro’, para con el mismo propósito, sentar en una misma mesa a empresas que crean empleo, que persiguen un futuro y emprenden, en esta ocasión, empresarios de la comarca de Mágina. El Hotel Puerto Mágina, cuyo propietario y expresidente de la Cámara de Comercio de Jaén, Manuel Barrionuevo, también estuvo presente en la mesa, fue el lugar escogido para llevar a cabo un desayuno en el que se pusieron sobre la mesa las oportunidades y el talento que ofrece la comarca de Sierra Mágina. Para muestra un botón y para ejemplo de esta comarca ocho empresarios de diferentes sectores.

El primero de los participantes de la mesa en intervenir fue Antonio Ramón García González, un empresario de Fibras Naturales Espartos y Sisal García Vílchez. Tiene dos empresas, esta primera que está enfocada a la venta tanto en España como en Europa, y otra que se llama Sisal Fibra, que está más pluralizada. Se dedican a la fabricación y distribución de rollos y balas de sisal. «Nos ha tocado luchar contra el pladur, que eso nos ha quitado mucho trabajo», explicó González. Hace siete años había siete empresas en España y ya solo quedan tres, y dos de ellas están en Jaén. El esparto es una fibra de España y el sisal se importa de países como Kenia. El empresario la trae desde allí y cuenta con maquinaria para procesarla y convertirla en rollos o balas. «Nos hemos quedado con la maquinaria de una de las empresas que ha cerrado, para poner una cadena más». Fuera de España quieren mejor el sisal que el esparto, a pesar de que es más barato. «El mercado artesanal se está perdiendo porque es muy costoso». La empresa tiene siete trabajadores y aumentarán dos más cuando instalen la nueva cadena.

En segundo lugar, Maribel Valles, agricultora de pistacho de Larva. Se dedica al olivar y al pistacho. Lleva las dos cosas ya que son cosechas que no se solapan en el tiempo. «El pistacho es menos conocido pero bastante rentable», aseguró Valles. Ella tiene un terreno exclusivo para el pistacho, pero contó que también se puede poner en el mismo terreno del olivar tradicional. «Necesita menos agua que el olivo y no le quita agua al mismo. Y las curas son prácticamente iguales. La misma maquinaria que se utiliza para el olivar sirve para el pistacho». Hasta ahora, a través de Apistacco, lo vendían a granel y este año lo quieren vender en bolsas. Ella lo vende al natural, por diferenciarse de la competencia. Ella anima a la gente a cultivar pistachos, aunque por su zona se da bastante bien esta producción, todavía es una alternativa al olivar. «Hay que hacer una inversión y tarda unos cuantos años en producir pistachos». Aseguró que hay mucha gente que no se atreve a poner pistachos porque hay que hacer una gran inversión al principio. «Es un árbol frutal, no podemos pedir a un peral que te eche lo mismo que un olivo». Además tienes que formarte para el cuidado del pistacho.

Asimismo, en la mesa se encontraba presente José García, agricultor que tiene una empresa de servicios agrícolas, El Torero. Es autónomo y cuenta con unos 3000 olivos, «y como me gusta mucho el campo decidí montar una empresa que se dedique a eso». Recoge aceitunas, poda, y en general hace todos los trabajos referentes al cuidado del olivo. Tiene un grupo de diez trabajadores. «El problema que tenemos la empresas de servicios es que no encontramos trabajadores en los pueblos».

La diferencia es la clave del éxito para las empresas

Además de presentar a sus respectivas empresas, los empresarios abordaron los temas de actualidad que les atañen. Cada uno se destaca por aportar algo que sus competidores no hacen o, por lo menos, intentar hacerlo mejor. En este sentido Patricia Moya, con el Balneario de Frailes, se acoge al entorno. Asegura que la comarca tiene de todo y que es un lugar muy atractivo para que venga la gente a vivir. Por su parte, Joaquín Del Pozo caracteriza sus supermercados por el trato que le da al cliente. A pesar de ser una franquicia de Carrefour, él les da un trato de cercanía al cliente y le acompaña con las compras a casa. Matías Pareja, por su parte, se está aprovechando de la venta online, de la mano de nuevas generaciones de su familia, como su hija, para vender la mayoría de su aceite. Es su forma de destacarse dentro de la comarca. Al igual que Víctor Serrano, de Bandesur, que es el ejemplo más representativo de hacer de la crisis una oportunidad. Han apostado por la sostenibilidad y eso es lo que les hace diferentes. Ofrecen una producto común, como es una envase alimentario, pero haciendo de él una herramienta de futuro que encaja en un mundo verde y más sostenible. Es una vía que garantiza la supervivencia de su empresa dentro del sector del plástico.

Todos los empresarios coinciden en la potencialidad que tiene la comarca de la Sierra Sur, que tiene una porcentaje de industria mayor que la media de España, y en la necesidad de tener mejores comunicaciones. Como la esperada autovía N-342, que sería un revulsivo para el empresariado de esta zona, y que abarcaría a todos los sectores empresariales.